El hecho de que exista una vía rápida de huida no convierte dicha huida
en una buena idea.
Además, el mundo puede castigar la cobardía haciendo que la forma de escape
sea un autobús lleno de adolescentes alborotadas.
Una madriguera bien comunicada, luminosa y que no parezca una ratonera, a poder ser.
También necesitamos un trastero, para nuestro monstruito particular y su cubo de cabezas de pescado.
Con el calor del clima continental llegan las camisetas de tirantes, las picaduras de mosquitos y las ventanas abiertas.
Permanecen los jerseis, por obra y gracia del aire acondicionado, que se enciende en autobuses y centros comerciales y sencillamente se sube en la oficina, donde lo disfrutamos todo el año.
Regresan las golondrinas en mi balcón sus …
Como yo pertenezco a esas generaciones de personas que aprendieron geografía con Asterix primero y con Tintín después, París siempre será Lutecia para mí. De modo que veamos, ¿qué me compré allá por principios de año, en esa ciudad llena de tiendas de alta costura, anticuarios y turistas? Pues como siempre, un par de cosas …